Cómo capacitar a tus empleados
El
éxito de una empresa depende en gran medida del talento de su staff. ¡Aprende a
capacitarlo correctamente!
En toda empresa
son fundamentales sus trabajadores, pues son ellos quienes hacen que ésta
funcione. Es por esta razón que son denominados como capital humano, cuya
definición destaca su posición como elemento clave para el negocio.
De acuerdo a la
Ley Federal del Trabajo en México, todo trabajador tiene el derecho a que su
patrón le proporcione capacitación o adiestramiento en su trabajo que le
permita elevar su nivel de vida y productividad, conforme a los planes y
programas formulados, de común acuerdo.
El éxito o fracaso
de la compañía depende en gran medida del talento del equipo. Es por esto que
para cada nueva contratación, resulta indispensable asegurarse que todo
empleado tenga todas las herramientas y conocimientos necesarios para desempeñar
correctamente su labor.
Un plan de
capacitación debe ser preciso y estructurado. Es importante que se atiendan las
necesidades de formación y entrenamiento y que estén alineadas con las
necesidades de la compañía.
Para esto, debes
ser capaz de diseñar y gestionar un plan como el siguiente:
1. Diagnóstico: Uno
de los puntos para iniciar con un proceso de capacitación es la evaluación de
las necesidades de la empresa. Este diagnóstico se puede realizar mediante un
formato que el jefe de departamento envía a sus empleados donde se registra el
concepto que ellos tienen sobre lo que consideran puntual para capacitarse.
2. Establecer
metas para la capacitación e inversión: Debes definir qué
quieres alcanzar con la capacitación y determinar de qué forma recuperarás el
dinero invertido. Por ejemplo, si contratas un curso profesional de ventas para
todos tus vendedores, después de tomar este curso querrás que ellos incrementen
sus ventas en X%, esto generaría utilidades por X cantidad y por lo tanto
recuperarías la inversión en Y meses.
3. Seleccionar
cursos y empleados: En este punto deberás determinar qué
entrenamientos son necesarios para mejorar el desempeño de la empresa en
general y después seleccionar a los empleados más idóneos para adquirir esta
capacitación.
4. Realizar
cronograma: El programa se puede hacer semestral o
anual. Es preferible hacerlo cada seis meses, porque puede ser flexible si
aparece la necesidad de realizar cambios por diversas razones. No obstante, si
es anual se podría afectar el cronograma en el caso de que se corrieran fechas.
5. Revisar
logística: La logística es un aspecto clave para la empresa,
porque está relacionada con el presupuesto, las herramientas y personas que van
a intervenir en su organización y ejecución. En este caso, el apoyo en los
proveedores de la empresa para realizar las capacitaciones es algo que
contribuye a que se disminuyan costos en el presupuesto que se brinda para
hacerlas. Por ejemplo, suele suceder que las compañías ofrecen valores
agregados con la compra de sus productos y las actividades de formación son
parte de ellos.
6. Evaluar: En
un plan siempre es vital medir la efectividad de su aplicación, por lo que, es
requisito determinar los procesos o acciones para evaluar resultados. En cuanto
a los resultados deseados de una capacitación, si ésta fue efectiva, deberías
observar un cambio de conducta en el personal, impacto positivo en la
productividad de la empresa y mejoras en el desempeño.
Según Donald
Kirkpatrick, experto en temas de formación y RR.HH., existe una forma simple y
flexible para evaluar en cuatro niveles el impacto de un programa de formación:
a. Reacción
o satisfacción, que determina en qué medida se valoró la acción.
b. Aprendizaje,
determina el grado de conocimiento adquirido.
c. Comportamiento,
permite ver si las personas han transferido a su trabajo el conocimiento
adquirido.
d. Resultados,
mide el impacto en cuanto a cantidad y calidad para compararlos con los
objetivos planteados.
FUENTE: Entrepreneur,
Recursos Humanos, Recuperado el 28 de Mayo del 2017, https://www.entrepreneur.com/article/263729
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